Con más de 40 años al frente de la dirección de enfermería en el Hospital San Francisco de Asís, Clara Roldán conoce mejor que nadie lo que implica gestionar una plantilla en épocas de escasez de personal. En un hospital pequeño, íntimo y comprometido con el cuidado personalizado, la falta de enfermeras comenzó a convertirse en un riesgo real para la calidad asistencial y el bienestar del propio equipo.
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Plantillas saturadas y miedo a lo desconocido
En 2023, el hospital vivía una situación insostenible.
- Enfermeras doblando turnos sin descanso.
- Supervisores pidiendo favores cada día para poder cubrir huecos.
- Vacaciones en riesgo, bajas sin cubrir y una creciente sensación de agotamiento en todo el equipo.
El descubrimiento de Livo llegó, pero también se planteaban lo siguiente.
¿Cómo va a venir al hospital alguien que no conocemos de nada? No saben ni dónde están las jeringas.
Pero el equipo de recursos humanos y la gerencia comprendieron rápidamente que no era cuestión de capricho, sino de sostenibilidad operativa.
La solución no fue más esfuerzo, fue cambiar el enfoque
Livo ofrecía algo nuevo: una red de enfermeras evaluadas, disponibles en el momento necesario, sin procesos lentos ni incertidumbre.
Verificación profesional previa
Clara destaca que Livo eliminó la necesidad de hacer cribas manuales.
“Nos quitasteis horas de leer currículums. Las enfermeras venían ya filtradas, con confianza en sí mismas y con ganas de trabajar.”
Adaptación desde el primer minuto
Aunque eran nuevas en el hospital, su capacidad de adaptación sorprendió desde el principio.
“Se desenvolvían con seguridad, resolutivas, como si llevasen semanas aquí. Eso dice mucho de su actitud, pero también del trabajo de nuestras enfermeras, que les acogían, les explicaban dónde estaba todo y les daban esa primera guía esencial. Esa colaboración fue clave.”
La acogida humana, combinada con un proceso de selección previo riguroso por parte de Livo, creó un entorno de confianza mutua.
Livo se integró en el día a día
El proceso de adopción de Livo fue progresivo, pero firme. Las supervisoras empezaron a gestionar directamente desde la plataforma y, en poco tiempo, ya no se escribía “amarillo” (turno sin cubrir) en la plantilla. Se ponía simplemente: “Livo”.
¿Quién vendría? No lo sabíamos. Pero sabíamos que vendría un Livo. No solo aportaba cobertura, sino también tranquilidad.
A un año de la implementación, los efectos han sido contundentes: vacaciones cubiertas y nuevas contrataciones.
- +1.100
- Turnos publicados
- +85%
- Turnos cubiertos
- 129
- Repetidores en el centro
- +65%
- Cubiertos por repetidores
Una plataforma para todas las etapas de la vida profesional
El testimonio de Clara también pone en evidencia un cambio generacional.
Nosotros antes salíamos de la carrera y queríamos trabajar de inmediato. Hoy, muchos quieren descansar. Y lo entiendo.
Livo responde a ese cambio: ofrece turnos para quienes priorizan la flexibilidad, y oportunidades fijas para quienes buscan estabilidad.

Yo he estado 42 años aquí porque quise. Este hospital es mi casa. Pero no se puede forzar la máquina. Si Livo te dice “te voy a ayudar”, yo me subo a la plataforma. Livo nos ha dado una seguridad muy grande. Ya no podríamos gestionar las plantillas sin contar con ella.



